martes, 25 de septiembre de 2012

24 Horas de Silverstone. Rozamos la victoria... pero se escapó.


Es la carrera más difícil, para ganarla tienen que salir muchas cosas bien, además de que todo el mundo de su máximo durante mucho tiempo... y eso no es fácil. El mínimo error, el mínimo olvido de 50 personas y BUM! todo a tomar por saco!!!

Llegamos como uno de los equipos favoritos, así nos sentíamos, ya que contábamos con un gran coche, un gran equipo y una buena experiencia en este tipo de carreras. era lógico que podíamos ganar la carrera, ahora tendríamos que demostrarlo.

Llegamos en Martes antes de la carrera para poder rodar en la pista el miércoles con un Lotus Exige. Este coche era perfecto, ya que podría subir con mis compañeros y trabajar en nuestras trazadas y técnica de conducción. Manuel Cintrano y Paul White hicieron un gran trabajo y llegaron a sacar el máximo partido del pequeño Lotus, estándo así preparados para lo serio.

Ya el Jueves comenzaron los entrenamientos libres de las 24 horas, donde nos mediríamos por primera vez contra nuestros rivales, dejando claro cuales eran los rivales más duros. El máximo favorito era el Ginetta GT3 oficial, ya que es el equipo que ganó LeMans en el 2008, super especializados en carreras de 24 Hr. El equipo Aston Martin también sería un rival duro, el nuevo GT3 no estaba bien probado, pero esta construido para este tipo de carreras por Prodrive, una empresa que ha ganado LeMans 10 veces al menos. No eran pequeños rivales...

Rodamos bien el coche y trabajamos con los reglajes y puesta a punto de motor y cambio.

Dream Team! Adam, Javier, Neil, Paul y Manuel
El Viernes son los entrenamientos oficiales, los que te dan la posición de parrilla. No es importante, pero una buena clasificación te evita problemas en la salida. Yo fui el encargado de calificar el coche y tras una buena vuelta donde estábamos segundos a tres décimas del Ginetta, sucedió una vuelta aún mejor, que tuve que abortar por un coche que trompeaba delante del Mosler. Parecía que no importaba... pero si que importó. La telemetría decía que llevaba 4 décimas de adelanto sobre la vuelta anterior, y lo que no sabíamos es que un reloj Joseph Kaspar de unos 5000 euros de valor esperaba al piloto que hiciese la pole!!!!!

Parrilla
El comienzo de carrera es precioso. Los coches van a la parrilla de salida una hora antes y el público entra a ver y tocar los coches. ese momento es increíble, ya que aprecias la cantidad de público y lo entendido que es.









 Muchas personas traían fotos para firmar y progamas de la carrera. Cuando charlaban con nosotros comentaban la ilusión que les haría que ganaramos y que nos apoyaban y seguían durante la temporada. No se que sentirá Alonso y compañia, pero saber que un grupo de aficionados están allí siguiéndote y sintiendo por lo que hacemos es una gran responsabilidad y un orgullo.

Primera vuelta



Yo tomaría la salida, para entregar el coche a Adam Sharpe, Paul White y Manuel Cintrano, que como es ya tradición haría el Stint que entra en la noche, posiblemete el más bonito y el que Manuel disfruta más. Es realmente especial estar en un Mosler en una carrera tan bonita y ver anochecer. Son imágenes que permanecen en nuestra memoria el resto de nuestras vidas.


Aston Martin GT3
La carrera empezó perfectamente. Yo marqué al Ginetta de cerca, y en cuanto pudimos tomamos el mando de la carrera. Lideramos cómodamente las 4 primeras horas hasta que un palier se nos rompía. Perderíamos el liderato pero no era un problema en absoluto.

Cuando remontábamos a marchas forzadas el alternador empezó a fallar en la noche, y con el las luces del coche!, eso nos retrasaba y caíamos a la tercera plaza, pero con el ritmo que llevábamos cazaríamos al Aston y el Ginetta lo llevábamos controlado en cuarta plaza.


Tras un duro día me fui a dormir dejando a Paul en el coche recuperando plazas. Cuando desperté de mi corto sueño, vi que habíamos perdido distancia! Paul se salía de pista en la madrugada quedándose atascado en la arena, tardando en rescatarnos los comisarios 10 minutos importantes.

Seguíamos bien. Tercera posición y cazando al BMW que lideraba y al Aston Martin. Si nuestros cálculos eran correctos estaríamos líderes a una hora del final de carrera y eso contando con nuestras paradas lentas... si lentas porque las llantas estaban empezando a dar mucho trabajo. Cuando parábamos los mecánicos no conseguían sacar las llantas correctamente, tardando un minuto más de la cuenta.

Telemetria, es esencial para la carrera
Llegamos a practicamente tener al líder a tiro, rodando 6 segundos más rápidos que el y a tan solo 70 segundos con tres horas para el final; Lo teníamos!!!! podíamos ganar la carrera! solo quedaban dos paradas en boxes y la carrera sería nuestra!


Siempre hay un hueco para una risa!

La maldita llanta






No sería así, en la siguiente parada la llanta trasera decidía no salir más, quedandose soldada definitivamente al Mosler. Eso significaba que habría que cortarla y reemplazar toda la suspensión trasera del Mosler, un trabajo que nos costaría seguro la victoria.







El equipo se ponía manos a la obra, cortando con radial la llanta y martilleándola con todas sus fuerzas. Todos los del equipo con cada martillazo sentíamos como si estuvieran dirigidos a nuestro pecho. Estabamos con cada uno de ellos perdiendo la carrera másimportate de nuestra vida.

30 minutos más tarde volvíamos a la pista en séptima posición, solo aspirábamos al podium. En ese momento diluviaba en Silverstone, estando la pista claramente impracticable. Había que recuperar terreno para cazar al tercero. Me toco a mi hacer el Stint en lluvia y creedme cuando os digo que nunca he pasado más miedo en un coche. el coche hacía aquaplaning en las rectas, llegándome a hacer un 360 en quinta velocidad. No podía bajar el ritmo, era como dicen en los toros Cornada o ovación.

Pues ni una cosa ni la otra... tras todo el esfuerzo otro palier se rompía dejandonos fuera del podio tambien en una sexta plaza general y segundos de la categoría. Lo que puede parecer un buen resultado nos deja un sabor raro de boca, ya que tras haber luchas por la victoria tantas horas un sexto puesto sabe a muy poco tras el esfuerzo monumental del equipo.

Estoy realmente alucinado del seguimiento y el apoyo que hemos tenido en esta carrera. el Facebook, el Whatssup y el teléfono no pararon en las 24 horas. Estoy orgullosisimos de mis compañeros. Adam Sharpe, un grandísimo piloto fue el perfecto complemneto a nuestro habitual equipo de Manuel Cintrano, Paul White y yo. Los tres nos conocemos y complementamos, y Adam se adaptó perfectamente sumando un grandisimo esfuerzo y una conducción espectacular, con vuelta rápida incluida!.


El equipo tras la carrera
Neil Garner fue una vez más un ejemplo de lo que un equipo técnico debe ser. son casi perfectos y unos luchadores natos. Todos los miebros del equipo dieron su 100% y eso es lo que me hace sentirme contento y orgulloso. Si hay que perder hay que perder luchando y es lo que hicimos con la cabeza alta.


El BMW de Geof Steel demostraba que una carrera perfecta la puede dar la victoria a un coche de la clase 2
Gracias de corazón a los que habeis sufrido con nosotros esta carrera, se que habeis sido muchos. Es un verdadero honor formar parte de esta aventura que hemos podido compartir con vosotros aunque sea un poco. Esperamos haber podido corresponder a los ánimos y empuje que nos habeis enviado. Gracias gracias gracias.