miércoles, 5 de octubre de 2011

24 Horas de Silverstone 2011; lo que pudo haber sido... y no fue.




Llegó la carrera más importante del año. las 24 horas de Silverstone, y debo reconocer que desde el principio, cuando llegamos al acuerdo para correr con el Mosler de Strata 21, sospechaba que sería muy complicado mejorar el resultado del 2010... acerté.






Lo primero que descubrimos fue agradable. el ambiente en el circuito era increíble, con casi 60 coches inscritos y más de 200 pilotos. Los boxes estaban hasta arriba y nosotros teníamos una sorpresa. Una casa rodante perfectamente digna de las estrellas del Rock americanas, totalmente hortera. Genial!
La semana no pudo empezar peor, en los primeros libres se rompía el motor del Mosler, lo que para empezar suponía quedarnos sin entrenamientos libres, pero lo que era peor, no se sabía cual era la causa de la rotura, lo que nos exponía a tener que buscarlo en el Qualy.
 El Qualy fue emocionante. el coche daba errores de mapa de inyección, por lo que los técbicos de Motec tenían que hacernos entrar en boxes para corregirlo. se acababa la sesión y solo quedaba yo para calificar el coche... y tiempo para una sola vuelta. la vuelta no fue muy buena y el coche se sobrecalentaba. El ingeniero me pedía abortar la vuelta, y yo le pedía que me dejara termirarla. finalmente me lo permitió, y nuestra única vuelta fue válida para el tercer puesto de parrilla. No estaba mal dadas las circunstancias.

El Qualy nocturno era la primera sesión que podíamos terminar sin problemas. el coche era rápido y todo funcionaba bien. es entonces cuando la ilusión en ganar la carrera empezó a aparecer. el ánimo del equipo cambió y decidimos que podríamos ganar la carrera.

El sábado es un día muy especial. la carrera empieza a las 16:30, pero desde las 9:00 estas en el circuito disfrutando de el espectáculo que montan en la carrera. Tanques del ejército, concursos de Drift, paracaidas, coches deportivos expuestos, un pintor increíble que usa solo coches de radicontrol como pinceles, bandas de música y mucho mucho público. Hizo mucho calor, y eso hizo que miles de personas con sus familias acudieran a disfrutar de la carrera.

Los coches van a la parrilla una hora antes y todo el público entra a ver los coches y conocer a los pilotos. Es un momento precioso que se pasa volando, ya que de repente todo el mundo se va, se arrancan los motores y comienzan las 24 horas. Mágico.

Esta vez no tomé la salida. Callun Lockie la tomaría y yo junto a Manuel y nuestros amigos y familiares fuimos a ver la salida a la primera curva. Todo comenzaba bien. Callun se colocaba segundo persiguiendo al temible Aquila. A la hora de carrera el Aquila entraba en boxes y nos colocábamos líderes de la carrera.




El segundo Stint lo haría yo, y la verdad fue un stint muy tenso. El coche estaba líder, en nuestro box había muchas personas siguiendo en directo nuestra cámara interior (Una enfocando al piloto). Los miles de ojos viendo la carrera siguiéndonos... no es el momento de fastidiarla. Me costó mucho relajarme en el coche, pero lo hice llegando a liderar por una vuelta a las dos horas y media. Entregaría el coche a Paul White líder, y cuando todo parecía ir muy bien, empezaron nuestros problemas.

El coche se descebaba a los 20 minutos de cada parada en boxes, lo que suponía que no usaba la gasolina del depósito. Empezamos a hacer paradas en boxes cada 20 minutos, cayendo a la tercera plaza. Visto que no podríamos seguir así calculamos que era mejor cambiar la bomba de gasolina, perder 25 minutos y solucionar el problema.

Tras el cambio de bomba de gasolina la sorpresa fue que no mejoraba el problema... la siguiente parada fue de casi una hora para cambiar todo el sistema del tanque de gasolina y solucionado... aunque estábamos ya fuera de opciones. Solo nos quedaba remontar todo lo que pudiéramos. En la madrugada Manuel Cintrano entraba en el coche para hacer un stint épico. era el coche más rápido en la pista la mayoría de vueltas y recuperaba muchas posiciones.. esto marchaba. hacíamos apuestas de a que puesto podríamos llegar.

Acabado su stint nos fuimos a dormir... o a intentarlo. pese a nuestra caravana de estrellas del Rock, al menos yo, no consigo dormir bien en el centro de Silverstone con nuestro Mosler remontando como loco. Tras tres horas volvimos al box para encontrar la peor visión posible; el Mosler parado en el box lleno de gravilla. El acelerador se quedó trabado a fondo, sacando de la pista a Callum Lockie violentamente y esqueivando por muy poco un grave accidente. 

Pese a eso volvimos a la pista hasta que a las 8:00 el motor cedía dejándonos fuera definitivamente.

Fuimos a dormir un poco, a ver la carrera desde las gradas para seguir a nuestro amigo Carlos Arimón que corría con un Porsche. La carrera fué muy emocionante y la disfrutamos como espectadores al máximo. Fue muy emocionante ver como Arimón entraba en meta y todos los equipos celebraban finalizar la carrera.

Tras la carrera solo nos quedó brindar por lo que pudo haber sido y disfrutar de haber dominado, aunque fuera poco tiempo, la carrera más bonita de inglaterra.

Correr para Strata 21, el equipo de Callum Lockie y Paul White fué un placer, no solo hemos tenido compañeros de equipo, sino que hemos hecho dos amigos. Paul es un tío fantástico que además de hacernos la vida lo más fácil posible tuvo el detalle de donar dinero para el Banderazo Solidario de parte de todos los mecánicos.

Es posible que esta fuese nuestra última carrera de la temporada, ya que desde ahora vamos a preparar la temporada 2012, donde volveremos al Britcar con el equipo de Neil Garner.

Solo me queda agradecer a todos los que nos habeis seguido, al equipo Strata 21, a todos los mecánicos por una experiencia preciosa que no fue lo que pudo haber sido... pero ha sido cojonuda!